Internet se ha cabreado por vigésima vez esta semana. Lo que pasa es que cada vez resulta más ridículo y más empoderante para todos los que andamos tras la búsqueda de la igualdad. En cada pataleta, los que no entienden nada se ponen más en evidencia y se alejan de esa humanidad que, muy poco a poco, se convierte en normalidad. Acusan a Miller de esconder una agenda política y convertir la franquicia en un panfleto feminista que somete a su viril prota a los deseos de una mujer. ¿Qué se habrán creído esas? ¿Iguales? ¿Con personalidad y capacidad de decisión?
